Como muchos de Uds. saben, el nuevo texto regulatorio del Impuesto sobre Sociedades entró en vigor el pasado 1 de enero de 2015.

Esta nueva Ley incorpora la definición de actividad económica: “ordenación por cuenta propia de los medios de producción y recursos humanos o de uno de ambos con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes y servicios”.

Ahora bien, en el caso de arrendamiento de inmuebles, establece un requisito adicional: sólamente tendrá la consideración de actividad económica cuando haya una persona empleada con contrato laboral y jornada completa.

De esta manera, la definición de actividad económica que establece la Ley del Impuesto sobre Sociedades va a diferir con la establecida por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en la que se exige un local destinado exclusivamente a la actividad de arrendamiento y empleado a jornada completa con contrato laboral.